Después de haber dejado por escrito en el Muro de los Lamentos su pedido por el séptimo título local de Vélez, Marcelo Gleizer, Fernando Gruss, y Julio Nabel, fundadores e integrantes de la Peña del club de Liniers en Israel, decidieron subirse a un avión exclusivamente para estar presentes en el José Amalfitani el domingo próximo en el partido decisivo ante Huracán.
Estos velezanos de Israel, que pese al desarraigo geográfico mantienen encendida su pasión futbolera, serán recibidos por directivos del club este jueves.
No serán los únicos fortineros diseminados por el exterior y el interior de Argentina que recorrerán kilómetros para acompañar al equipo de sus pasiones. El amor a la camiseta es más fuerte que las distancias. Walter Kohan, un reconocido filósofo argentino radicado en Brasil, viene analizando todos los horarios de las aerolíneas para encontrar el más conveniente.
Desde España llegará Martín Masdeu, quien en Vallodolid, donde desarrolla su residencia médica, casi nunca se saca su camiseta de Vélez, reservó su ticket aéreo y espera ansioso.
De tierra adentro también llegarán refuerzos para alentar al equipo de Gareca. "La reserva de entradas de gente de Vélez de todo el país es impresionante. Valgan estos ejemplos: Winifreda, Neuquén, Paraná, Concordia, Arrecifes, Pergamino, General Roca, Córdoba, Dolores, Santiago del Estero, Resistencia, Mar del Plata, que traerá cerca de 100 personas, Bahía Blanca, Salta, Tucumán y San Juan".
Entusiasmado está Paolo Visconti, médico de Santa Fe que integra misiones internacionales de medicina solidaria en los rincones más desolados del mundo. Está organizando con su pequeño hijo Alessio, el trayecto hacia Liniers para ser ambos testigos directos de un partido trascendental en la historia de su querido Vélez.


